Berna, Suiza

Guía de la ciudad con datos clave, viajes, negocios y cultura.

Resumen

Berna es la ciudad federal de Suiza y una de las capitales mundiales más tranquilas — un casco medieval de arenisca abrazado por una herradura del Aare verde esmeralda, con 6 km de soportales cubiertos, el campanario más alto de Suiza y un Palacio Federal que se visita gratis con guía. Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 1983.

Casco antiguo UNESCO y los Lauben

6 km de soportales de arenisca cubiertos, la torre del reloj Zytglogge con su espectáculo horario de figuras mecánicas, las once fuentes renacentistas y el trazado medieval de 1191 — la red comercial cubierta más larga de Europa.

Palacio Federal y Bundesplatz

Visitas guiadas gratuitas al Bundeshaus cuando el parlamento no está en sesión, la Bundesplatz con su mercado de los martes y sábados y eventos estacionales, la catedral gótica tardía con la aguja más alta de Suiza.

Baño en el Aare

Los baños públicos del Marzili, la tradición del Aareschwimmen de finales de mayo a principios de septiembre, el BärenPark en el meandro del río, el jardín de rosas como mirador clásico sobre el casco antiguo.

Einstein, museos y Klee

Einsteinhaus en Kramgasse 49, el Einstein Museum más grande en el Bernisches Historisches Museum de Helvetiaplatz, el Kunstmuseum Bern y el Zentrum Paul Klee en el edificio con techo de onda de Renzo Piano.

Bärner Platte, Toblerone y cultura cervecera

Bärner Platte en las históricas bodegas del casco antiguo, Berner Rösti, Toblerone (inventada en Berna en 1908) y la escena cervecera más comprometida de Suiza, en torno a Felsenau y las micro-cervecerías.

Barrio diplomático y capital federal

Embajadas concentradas en Kirchenfeld y a lo largo de Helvetiastrasse, sede de la Unión Postal Universal, el Departamento Federal de Asuntos Exteriores en el Bernerhof y el Tribunal Federal en Lausana (descentralización constitucional deliberada).

Historia

Berna fue fundada en 1191 por Bertoldo V de Zähringen en el meandro del Aare, se convirtió en ciudad imperial libre en 1218 y se incorporó a la Confederación Suiza en 1353 como octavo cantón. La expansión bernesa de los siglos XIV a XVIII la convirtió en el mayor estado-ciudad al norte de los Alpes, con territorios desde Argovia al este hasta Vaud al oeste; el dominio bernés sobre Vaud y Argovia terminó con la invasión francesa de 1798. La Constitución Federal de 1848 hizo de Berna la sede del Consejo Federal, el Consejo Nacional y el Consejo de los Estados — la capital de hecho, aunque la constitución evita usar la palabra. El casco antiguo sobrevivió intacto a las dos guerras mundiales; la inscripción UNESCO de 1983 reconoció el centro medieval como uno de los más completos de Europa. La aglomeración actual reúne 423 mil personas entre la ciudad y los municipios circundantes del Mittelland bernés.

Cultura

La Bärner Platte es el plato invernal emblemático (carnes ahumadas, chucrut, alubias), mejor en las bodegas del casco antiguo Della Casa, Brasserie Bärengraben y Klötzlikeller. La Berner Rösti es la variante cantonal del plato suizo de patata. La Toblerone se inventó en Berna en 1908. El mercado de la Bundesplatz funciona los martes y sábados por la mañana de abril a octubre. La cerveza se toma aquí más en serio que en el resto de Suiza — la cervecería Felsenau en Lorraine, las cervezas artesanales estacionales del Reitschule y la Egger Bier de la cercana Worb anclan la escena que da a Berna su título de capital cervecera de Suiza. Festivales: Buskers Bern (música callejera, agosto), Hello Cheese (feria de quesos en la Bundesplatz, otoño), Rendez-vous Bundesplatz (espectáculo de luces sobre el Palacio Federal, octubre-noviembre), Gurtenfestival (rock y pop, julio, en la colina del Gurten), Zibelemärit (mercado de cebollas, cuarto lunes de noviembre). Museos: Bernisches Historisches Museum (con Einstein Museum), Zentrum Paul Klee, Kunstmuseum Bern, Naturhistorisches Museum, Alpines Museum der Schweiz, Einsteinhaus en Kramgasse.

Info práctica

Seguridad: Berna es excepcionalmente segura — sistemáticamente entre las grandes ciudades europeas con menor delincuencia. Bastan las precauciones urbanas habituales en la estación y en lugares turísticos concurridos. El baño en el Aare conlleva riesgo real: la corriente es fuerte, el agua está a 15-17 °C incluso en verano y es esencial salir en las escaleras señalizadas. Emergencias: 112 (general), 117 (policía), 118 (bomberos), 144 (ambulancia). Idioma: Alemán (Bärndütsch, dialecto bernés distinto del alemán estándar). Francés e italiano son también lenguas nacionales suizas, pero Berna está en la región germanófona. El inglés se habla en turismo, barrio diplomático, ferrocarril y la mayor parte del comercio. 'Grüessech' es el saludo bernés (más común que 'Guten Tag'). El español está presente en la comunidad latinoamericana e ibérica de la ciudad. Moneda: Franco suizo (CHF). Suiza NO está en la zona euro — los euros se aceptan en hoteles grandes y comercios principales a tipos desfavorables, pero el franco suizo se prefiere universalmente. El pago con tarjeta sin contacto es universal en comercio; algunas Beizen tradicionales y mercados dominicales siguen pidiendo efectivo. Los viajeros desde España o Latinoamérica obtienen mejor tipo en cajeros del centro que cambiando dólares en el aeropuerto.
Resumen de viaje

Berna es la ciudad federal de Suiza — la capital de hecho, aunque la Constitución Federal evita cuidadosamente usar la palabra — y una de las pocas capitales europeas en las que el centro medieval sobrevive intacto. El casco antiguo (Altstadt), envuelto por una herradura del Aare verde esmeralda, fue declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1983 y conserva 6 km de soportales de arenisca cubiertos (los Lauben) — la red de calles comerciales protegidas de la lluvia más larga de Europa — además de la torre del reloj Zytglogge (la puerta oriental de la ciudad de comienzos del siglo XIII, con su espectáculo horario de figuras mecánicas), el Rathaus, la Käfigturm y la catedral de Berna, cuya aguja de 101 metros es la más alta de Suiza. El propio Aare es el centro vivido de la ciudad: de mayo a septiembre, los berneses se desplazan al trabajo o al almuerzo flotando aguas abajo desde los baños públicos del Marzili, junto a la terraza del Bundeshaus y por debajo del puente de Lorraine, saliendo en uno de los puntos marcados. El Palacio Federal (Bundeshaus) en la Bundesplatz se puede visitar con guía gratuita cuando el parlamento no está en sesión, con reserva previa en línea; la Bundesplatz acoge un mercado los martes y sábados, la ópera de verano al aire libre y la feria internacional de quesos en otoño. Einstein vivió en Kramgasse 49 entre 1903 y 1905 y escribió allí sus artículos del Annus Mirabilis, incluida la teoría especial de la relatividad; el museo Einsteinhaus conserva las habitaciones. El barrio diplomático se concentra en Kirchenfeld y a lo largo de Helvetiastrasse y Thunstrasse, al sur de la curva del Aare. La cocina bernesa es un placer discreto: la Toblerone se inventó aquí en 1908 por Theodor Tobler, la Bärner Platte (carnes ahumadas y chucrut) es el plato invernal emblemático y la cultura cervecera — la cervecería Felsenau, las históricas tabernas del casco antiguo, las micro-cervecerías más recientes — sostiene la fama de Berna como capital cervecera de Suiza. Tranvías y trolebuses (Bernmobil) cubren el centro; la estación principal Bern HB es una de las más concurridas de Europa por habitante; la curva del Aare hace la ciudad totalmente recorrible a pie. Para los viajeros hispanohablantes, Iberia y Vueling vuelan a Zurich, desde donde el ICE directo de SBB llega a Bern HB en 75 minutos; la conexión LATAM/Iberia desde Buenos Aires, Lima, Bogotá, Ciudad de México y São Paulo enlaza vía Madrid o Zurich.

Descubre Berna

El casco antiguo de Berna es uno de los núcleos medievales más íntegros de Europa y fue declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1983. La forma de herradura — rodeada por tres lados por el Aare — preserva el trazado del siglo XII que estableció Bertoldo V de Zähringen al fundar la ciudad en 1191. El elemento definitorio son los Lauben: 6 km de soportales de arenisca cubiertos a lo largo de las calles principales (Marktgasse, Kramgasse, Gerechtigkeitsgasse, Postgasse), construidos en el bajo de cada edificio del casco antiguo, de modo que toda la red comercial está protegida de la intemperie — el sistema más largo de Europa. El Zytglogge, originalmente la puerta occidental de la ciudad alrededor de 1218 y reconstruido como torre del reloj después de 1405, se alza en el centro del casco antiguo y ofrece cada hora un espectáculo de cuatro minutos con figuras mecánicas: osos, bufón, caballero, gallo dorado, además de la esfera astronómica con día, mes, zodíaco y fase lunar. La Käfigturm, en el extremo occidental del casco antiguo, alberga el centro de exposiciones de historia política. Las once fuentes renacentistas del casco antiguo — la Kindlifresserbrunnen con su ogro devorador de niños, la fuente de la Justicia en la Rathausgasse, la fuente de Moisés en la Münsterplatz, la fuente Zähringer — son una visita en sí mismas. La trama urbana se recorre a pie en 90 minutos; los soportales lo permiten en cualquier clima.

Misiones diplomáticas en Berna

59 misiones en esta ciudad, agrupadas por región.